¡Bienvenid@ a Flores Arrancadas!

Flores Arrancadas son poemas que nacen de dentro y que es preciso arrancar para poderlos entregar en un lugar como éste.

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miércoles, 6 de marzo de 2013

Tempestad


 
TEMPESTAD

Dibujando las entrañas de mi propio autorretrato

hallé trazos de un alma rescatados del naufragio.

Solitarios, navegando en los olvidos

por el mar de los errores y no pocos esplendores.

 

Recordando las mañanas de un pretérito inmediato,

despertando en amalgama de sudores y de abrazos,

sin horario, respirando eternidad,

no supimos divisar nuestra propia tempestad.

 

Recortando anocheceres nos amábamos en calma

y cada vez más breve, desprovistos de palabras,

nuestros besos nos callaban y con ellos los placeres

de escucharnos las miradas anegadas y silentes.

 

Y llegó la tempestad, la que nos duele,

la que no sabemos como viene, la que no se va,

la que arrasa sin mirar como sal sobre la nieve,

la que enrosca las entrañas en rencores y deviene

en floridas artimañas que ya nunca se detienen.

 

Y llegó la tempestad, la que nos daña,

la que clava su guadaña en aparente frialdad,

la que hiere sin hablar como hieren las migrañas

invasoras y calladas a mi forma de pensar.

La que olvida terminar, la que agarra.

 

Y se fue la tempestad, y yo me sigo dibujando.

y se fue la tempestad, y al momento de pasar

todo aquello se hace extraño

pues me sigo dibujando

entre noches recortadas

por silencios y por calmas

de otra nueva tempestad.

martes, 5 de marzo de 2013

Quisiera hacerme viejo


QUISIERA HACERME VIEJO

 

Hoy quisiera en este mar hacerme viejo. Resistir.

Nada me desvíe de este logro a conseguir. Longevo.

A esta flota de armadas torpezas combatir. De nuevo.

Como el niño que recién descubro dentro. Subsistir.

 

Hoy quisiera que conozco de tu anhelo, proseguir.

Nada me convenza por razón a desistir, longevo.

Por amar cesar de marchitar este existir, de nuevo.

Como el hombre que halla nombre a su deseo, revivir.

 

Ser tu cuerpo en las entrañas de este cuerpo hasta el final.

Ser palabra en tu memoria, de tu imagen ser espejo.

Ser el verso puro y terso que se hospede en tu arenal. 

 

Ser eterno y despertar contigo en un solo pellejo.

Ser eterno y en tu lecho ser perpetuo comensal,

y jamás culpar al tiempo que tan solo me hizo viejo.

domingo, 3 de marzo de 2013

Perro callejero


PERRO CALLEJERO

 
Escarbé esta madriguera en los volcanes de neón

con el odio por frontera y por cielo este rencor.

Alimento mi interior de caníbales deseos,

de los cuerpos sin amor devorados por recelos

de cobrarse algo mejor que los restos de este infierno.

Me sumerjo en la basura de la gente que me amó,

reciclando la amargura en envases de dolor.

 

Me enfurece confiar en futuros diferentes

y dejarla descansar a esta rabia en su presente.

Este fuego de mis venas no lo pueden sofocar

la paciencia o las promesas de los jueces en su altar.

Mi justicia escribe en rojo, soy su dueño y su sirviente,

doy mis ojos por sus ojos con la culpa entre los dientes.

Acólito de la impureza, devoto del error,

dejo rastros en las grietas y las cierro por honor.

 

No me avengo a las condenas de perenne soledad,

en mi celda no hay más fieras que mi propia libertad.

No me siento justiciero ni verdugo de lo infame,

solo un perro callejero codicioso de culpables

que no tiene más casero que el aroma de la sangre.