¡Bienvenid@ a Flores Arrancadas!

Flores Arrancadas son poemas que nacen de dentro y que es preciso arrancar para poderlos entregar en un lugar como éste.

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jueves, 18 de abril de 2013

Lunático


LUNÁTICO


Luna, cara luna,

al velar en tu figura

la penumbra que donabas

devolvía en escritura

los susurros que exhalabas.

 

Mas no puedo más, ni debo,

luna, cara luna,

encomendarme a ti completo.

Mas no puedo más, ni quiero, luna,

ser tan solo tu escudero.

 

Me despido en tu reflejo

pues hallé fortuna en suelo,

me someto a lo complejo

de no amarte allá en el cielo.

 

Me despido en tu reflejo

pues hallé fortuna en suelo,

mi corona es tu cabello

y la tuya, amada luna, tu fortuna

es saberme tras tu velo.

 

miércoles, 10 de abril de 2013

Mis ojos en tu luna


MIS OJOS EN TU LUNA

 
Escarba duro entre las dudas,

las gravosas dudas que sepultan sentimientos,

que los hacen densos, casi pétreos,

y te nublan, y te anegan, y te anulan.

 
Quiébrate los sesos y las uñas

cavando bajo el manto de tu entraña,

rehúye las miradas casi extrañas,

las que todo, o casi todo desdibujan.

 
No te importe cuán profunda

sea la fosa que sumerja tu verdad,

amor mío, si la puedes encontrar

ella nunca, jamás nunca será tumba.

 
Nuestro amor es una gruta,

tus ojos son nuestro candil,

los míos no quieren dormir

ni soñar más aventuras,

solo admiran la dulzura

de tu sombra celestial

ondeándose al danzar

por detrás de tu figura.



El final de mi amargura

ha vivido siempre junto a mí,

hoy te vuelvo a descubrir,

a saciarme en tu ternura,

con mi piel en tu latir

y mis ojos en tu luna.

martes, 17 de julio de 2012

Buen día


BUEN DÍA



Despunta el sol

y notando su fulgor

yo le espeto a cada cual,

al distinto y al igual,

al que toma cada rayo

y al que huye de su lado,

al que su brillo encara

y al que baja la mirada,

al que espera que se oculte

y al que quiere que deslumbre,

al que suda en su trabajo

y al que juega a refrescarlo

yo le espeto a cada cual,

al distinto y al igual

esta ingenua melodía:

”tenga usted buen día”.



Cuando caiga el sol

y refrene su calor

le espetaré a cada cual,

al distinto y al igual,

en lugar de buenas noches,

en lugar de dulces sueños,

les diré que el sol se esconde

porque piensa que es pequeño

al mirar a quien recoge

en su mirada mis tequieros.

Y por ello se hace noche,

y por ello noche quiero,

yo le digo a quien yo quiero:

“tenga vos una gran noche”.