¡Bienvenid@ a Flores Arrancadas!

Flores Arrancadas son poemas que nacen de dentro y que es preciso arrancar para poderlos entregar en un lugar como éste.

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sábado, 18 de mayo de 2013

Tu mundo no es el mío


 
TU MUNDO NO ES EL MÍO
 

No, tu mundo no es el mío,

mis piedras son de río,

cinceladas por el alba,

por sus gotas artesanas.

No, tu mundo no es el mío,

Las tuyas son emblemas

de las castas lisonjeras

y labradas por la sangre

de las causas miserables.

 

No, tu mundo no es el mío,

mi piel es mi vestido

que el tiempo ha ido surcando

con los estigmas de su paso.

No, tu mundo no es el mío,

la tuya es miel eterna

de las monarcas abejas,

la más celosa armadura

de la esencia más pura.

 

No, tu mundo no es el mío,

mis dedos son cuchillos

que rasgan corazones

y decapitan las flores.

No, tu mundo no es el mío,

los tuyos son las notas

que mi alma desentona,

tu clave es sol brillante y

la mía es discordante.

 

No, tu mundo no es el mío,

en tus ojos diamantinos

se reflejan las estrellas,

las vuelven más bellas.

No, tu mundo no es el mío,

los míos desgastados

de llorar me han enseñado

a atisbar en la penumbra

cuan distinta es tu figura

de esta pobre ensambladura.

 

No, tu mundo no es el mío,

pero puede ser el mío

si naciera en otro mundo

que no fuera el mundo mío.

 

jueves, 18 de octubre de 2012

La voz de la miseria


LA VOZ DE LA MISERIA

 

La miseria concedida

es veneno empobrecido

por aquellos que han vencido

en la rueda de la vida.

 

Merecemos un veneno

que nos pudra menos lento

y que alivie el sufrimiento

como alivia el mal ajeno.

 

Si nos quieren olvidar

que nos lleven al desprecio,

que retiren del trapecio

esa red a medio atar.

 

Un disparo y un lugar

donde no encuentre la luz,

una fosa tan común

como el alma que se va.

 

No nos deis alas de hierro

por limpiar vuestra mirada,

dadnos losas encajadas

en la tumba de este entierro.

 

No nos deis migas de sal

que alimentan las heridas,

caridades malvenidas

que se quiebran al llegar.

  

No nos deis una quimera,

un mal sueño al despertar

que hace solo contemplar

el futuro en una hoguera.

 

No me des una esperanza

en este mundo de papel,

inundaste ya mis pies

con tu sangre de venganza.

 

No me des lo que no pido

pues la mano donde escupo

es la misma que el orgullo

hizo ser lo que ahora he sido.

 

Déjanos morir en paz,

ser el pasto que pisar

tan podrido como el mar

que secaste a voluntad.

 

Que así sea,

porque así, así será.