¡Bienvenid@ a Flores Arrancadas!

Flores Arrancadas son poemas que nacen de dentro y que es preciso arrancar para poderlos entregar en un lugar como éste.

sábado, 16 de marzo de 2013

En un limbo descarnado


EN UN LIMBO DESCARNADO

 
En el Parnaso, inaccesible a la certeza,

en los brazos de este limbo descarnado,

donde muere y donde nace envenenado

lo trivial y cada sueño de grandeza.

 

Ignorado y descuidado en la fortuna

de escapar de lo mundano o ser cazado,

caminando en cada verso he demostrado

que mi lecho y mi tejado está en la luna.

 

Me desligo de crueles engranajes,

que pretenden chirriar en mis costados,

eligieron en mi cuerpo ser holgados

a sujetos por las hormas de sus trajes.

 

Solitario, consecuente y colectivo

como el alma subversiva del esclavo,

tus motivos no comienzan donde acabo

gritando porque hablo, luchando porque vivo.

De mi rostro mensurado, inexpresivo

brota sangre condenada a mis adentros,

y germinan las espinas en mi centro

si no encuentro el cielo amante que concibo.

 

Ataviado de mis cuitas y rencores,

camuflado tras mi propia soledad

ya no acepto el orgullo y la humildad,

la armonía ni los llantos de las flores.

 

En los brazos de este limbo descarnado

al regazo del rodar de mis raíles,

descarrilo en la estación donde los viles

decidieron poner fin a este legado.

sábado, 9 de marzo de 2013

A nuestros señores


A NUESTROS SEÑORES

 

Olimpo y atalaya de funestos moradores,

refugio displicente de furtivas alimañas

donde tejen clandestinas las siniestras telarañas

camufladas de bondades, de limosnas y candores.

 

Señores, saciamos vuestra sed con los sudores

convirtiendo sus hedores en aroma de patrañas

y sus traiciones en divinas concesiones. Pirañas

que con saña refinada ejecutan los horrores.

A quien oiga le conmino

a escuchar al disidente

de este hacer luciferino.

A callar al complaciente

trepador de su destino.

A quien oiga le conmino

a gritar en voz valiente

las miserias del camino.

miércoles, 6 de marzo de 2013

Tempestad


 
TEMPESTAD

Dibujando las entrañas de mi propio autorretrato

hallé trazos de un alma rescatados del naufragio.

Solitarios, navegando en los olvidos

por el mar de los errores y no pocos esplendores.

 

Recordando las mañanas de un pretérito inmediato,

despertando en amalgama de sudores y de abrazos,

sin horario, respirando eternidad,

no supimos divisar nuestra propia tempestad.

 

Recortando anocheceres nos amábamos en calma

y cada vez más breve, desprovistos de palabras,

nuestros besos nos callaban y con ellos los placeres

de escucharnos las miradas anegadas y silentes.

 

Y llegó la tempestad, la que nos duele,

la que no sabemos como viene, la que no se va,

la que arrasa sin mirar como sal sobre la nieve,

la que enrosca las entrañas en rencores y deviene

en floridas artimañas que ya nunca se detienen.

 

Y llegó la tempestad, la que nos daña,

la que clava su guadaña en aparente frialdad,

la que hiere sin hablar como hieren las migrañas

invasoras y calladas a mi forma de pensar.

La que olvida terminar, la que agarra.

 

Y se fue la tempestad, y yo me sigo dibujando.

y se fue la tempestad, y al momento de pasar

todo aquello se hace extraño

pues me sigo dibujando

entre noches recortadas

por silencios y por calmas

de otra nueva tempestad.

martes, 5 de marzo de 2013

Quisiera hacerme viejo


QUISIERA HACERME VIEJO

 

Hoy quisiera en este mar hacerme viejo. Resistir.

Nada me desvíe de este logro a conseguir. Longevo.

A esta flota de armadas torpezas combatir. De nuevo.

Como el niño que recién descubro dentro. Subsistir.

 

Hoy quisiera que conozco de tu anhelo, proseguir.

Nada me convenza por razón a desistir, longevo.

Por amar cesar de marchitar este existir, de nuevo.

Como el hombre que halla nombre a su deseo, revivir.

 

Ser tu cuerpo en las entrañas de este cuerpo hasta el final.

Ser palabra en tu memoria, de tu imagen ser espejo.

Ser el verso puro y terso que se hospede en tu arenal. 

 

Ser eterno y despertar contigo en un solo pellejo.

Ser eterno y en tu lecho ser perpetuo comensal,

y jamás culpar al tiempo que tan solo me hizo viejo.

domingo, 3 de marzo de 2013

Perro callejero


PERRO CALLEJERO

 
Escarbé esta madriguera en los volcanes de neón

con el odio por frontera y por cielo este rencor.

Alimento mi interior de caníbales deseos,

de los cuerpos sin amor devorados por recelos

de cobrarse algo mejor que los restos de este infierno.

Me sumerjo en la basura de la gente que me amó,

reciclando la amargura en envases de dolor.

 

Me enfurece confiar en futuros diferentes

y dejarla descansar a esta rabia en su presente.

Este fuego de mis venas no lo pueden sofocar

la paciencia o las promesas de los jueces en su altar.

Mi justicia escribe en rojo, soy su dueño y su sirviente,

doy mis ojos por sus ojos con la culpa entre los dientes.

Acólito de la impureza, devoto del error,

dejo rastros en las grietas y las cierro por honor.

 

No me avengo a las condenas de perenne soledad,

en mi celda no hay más fieras que mi propia libertad.

No me siento justiciero ni verdugo de lo infame,

solo un perro callejero codicioso de culpables

que no tiene más casero que el aroma de la sangre.

sábado, 23 de febrero de 2013

¡A la montaña!


¡A LA MONTAÑA!

 

Repoblamos la montaña

con las cruces de inocentes,

devorando las entrañas

de una tierra acostumbrada

a ser lecho de valientes,

de una tierra levantada

por las gotas de su frente

y que ha sido conquistada

por las manos indolentes

que la sienten tan extraña.
 
¡A la montaña!

miércoles, 20 de febrero de 2013

Escultora de mis dedos


ESCULTORA DE MIS DEDOS

 
En las huellas de mis dedos

imprimieron cada curva

las mareas de tus huesos

y el vaivén de tu figura.

 

En las huellas de mis dedos

y en la cuenca de mis manos

se posaban tus cabellos

y trenzaban mis abrazos.

 

En las huellas de mis dedos

se quedaban impregnados

el aroma de tu cuello

y el sonrojo de tus labios.

 

En las huellas de mis dedos

y en la cuenca de mis manos

esculpiste con tus besos

la ternura de mi tacto.
 
 
Hoy las huellas de mis dedos

se retuercen de amargura

añorando en estos versos

el vaivén de tu figura.

 

sábado, 16 de febrero de 2013

Beso en Verso


BESO EN VERSO

 
Beso. Beso cada verso

que te nombra. Beso.

Y en cada verso tu anverso

se hace labio

y mi labio su reverso.

 

Y me hace sabio,

sabio de tus besos

y converso de tus labios.

Y al nombrarlos beso,

y al besar converso,

converso con tus labios,

labios de savia y verso,

labios, tus labios

donde vivo inmerso

sin mapas ni astrolabios,

completo de universo,

repleto de los versos.

 
Y en cada verso tu anverso

se hace labio

y mi labio,

mi labio su reverso.

martes, 12 de febrero de 2013

Los segundos


LOS SEGUNDOS

(Los míos, los tuyos, los suyos)

 

Se hacen verbo los segundos,

van reptando cuando faltas

como errantes vagabundos

y no llegan, y no pasan.

 

Se hacen verbo los segundos,

caminando cuando espero,

más de cien son por minuto

y cada cual pasa más lento.

 

Se hacen verbo los segundos

galopando en tu regreso,

desquiciando cada rumbo

que pretendo ser eterno.

 

Se hacen verbo los segundos

esfumándose a tu lado,

y mi rostro, molde absurdo

de quietud y desengaño.

 

Se hacen verbo los segundos

en mi mundo atormentado

de equilibrios desgarrados

y fracasos asentados

en los brazos del impulso.

 

Se hacen verbo los segundos

recostados en tu pecho,

y en sus labios se hacen verbo,

y en sus brazos, y en tu lecho

tan lejano de mi lecho

y tan cercano de mis sueños,

de mis sueños más oscuros.

 

viernes, 8 de febrero de 2013

Nada necesito (Solo soledad)


 
NADA NECESITO
(Solo Soledad)

 

Juro vivir más cerca

de mí, de mí mismo.

Nada más afuera.

Hoy lo digo,

quizás mañana rectifico,

nada más afuera,

nada fuera necesito.

 

Caminaré por dentro de mí mismo,

adherido a mis propias huellas

limitando su camino

al tejado de mis suelas.

Inmóvil, masivamente detenido.

 

Observaré por dentro de mí mismo,

no me voy a traspasar allá

del cristal oscurecido

de mis lentes. Vulnerar

mi ceguera por ajenos extravíos.

 

Escucharé por dentro de mí mismo

como pulsan insistentes

mis entrañas y entresijos,

desoyendo impertinentes,

charlatanes y enemigos.

 

Hablaré por dentro de mí mismo

y les niego a mis palabras

conformarse en torbellinos

más allá de mi garganta.

Quiero ser enmudecido.

 

Juro vivir más cerca

de mí, de mí mismo.

Nada más afuera.

Hoy lo digo,

quizás mañana rectifico,

nada más afuera,

nada fuera necesito.